Síguenos en:

TRIBUNA DE OPINIÓN NIELSEN ESPAÑA: La marca ante la escala de valores del consumidor

Ángeles Zabaleta, Client Development Director de Nielsen España

 

Vivimos en un mundo hiperconectado con infinitas posibilidades de acceder a la información. Gracias a la tecnología y a Internet, el empoderamiento del consumidor ha alcanzado una dimensión nunca vista. Pero tampoco podemos olvidar que vivimos en la época de la posverdad, donde los hechos contrastados dan paso a la opinión-emoción. Para las marcas esto es un reto, porque nunca han tenido un escenario similar. No sólo deben dar respuesta a las necesidades del consumidor, sino cumplir con la escala de valores de éste y teniendo un ojo siempre puesto en la actualidad y en las tendencias sociales. Estar atento nunca fue tan importante.

En el sector del gran consumo, donde la materia prima es principalmente natural, animal o vegetal, hay cada vez más concienciación del consumidor y eso obliga a actuar. De hecho, la sostenibilidad es ya un pilar de crecimiento del sector. Casi la mitad de los consumidores intenta comprar productos que son respetuosos con el medio ambiente. Hay pues una sensibilidad creciente que llega incluso a la decisión de compra.

Además, hay un 21% de españoles que afirma tajantemente que elige siempre una marca que tenga otros valores más allá de la calidad y el precio, según el informe Consumo con Valores, elaborado por Nielsen y 21 Gramos. Y además a ocho de cada diez les condiciona en su decisión de compra aspectos como la honestidad, la coherencia o la transparencia.

Precisamente, a un tercio de los consumidores les influye mucho que una marca sea transparente, accesible y dé información de si misma. Es por tanto fundamental comunicar los valores sociales de una empresa, aunque la mayoría de los ciudadanos quiere hechos y ejemplos y no les vale con la simple literatura de ventas.

Esa comunicación encontrará a buen seguro respuesta en el consumidor, al que le interesa de buen grado informarse sobre lo que hace o no una compañía. No en vano cerca de cuatro de cada diez españoles se interesan de forma proactiva por si una empresa respeta el medio ambiente y tiene un comportamiento ético.

No obstante, hay mucho que hacer todavía. Algo más de cuatro de cada diez consideran que las marcas se preocupan más por el consumidor que antes, En cambio, hay casi seis de cada diez a los que habría que convencer de lo contrario.

¿Cómo? Las marcas tienen que ser capaces de situar su mensaje en la opinión pública pero que sean los propios ciudadanos los que actúen de correa transmisora. Las dos principales vías por las que un consumidor conoce o se informe de iniciativas de compromiso social son las redes sociales 47%) y el entorno personal de familiares, amigos y conocidos (35%). En cambio, un 31% se informa directamente de la marca.

Hay que saber por tanto manejarse en los dos escenarios. En uno la marca puede tener el control, pero en el mayoritario (redes sociales e íntimos) está a expensas de la percepción de los consumidores. Si se consigue trabajar bien este segundo escenario, podemos crear incluso auténticos fans de una marca. Y si hay un problema, ser valiente. A nueve de cada diez consumidores les gustan las marcas con arrojo, que admitan el error cuando se produce.

Y ya que hablamos de consumidor empoderado, ¿por qué no dejarle que forme parte de la marca? Promovamos una escucha que lleve a la acción. Esto ayudará a no sólo responder a sus necesidades como consumidor, sino a cumplir con su escala de valores como persona. Para beneficio de todos, incluida la marca.  

Recomienda este articulo     
   .sponsor:
   Aviso Legal :: Contacto © gotobyte 2006